¿Te atreves a meter la mano en la Bocca della Verità?

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Audrey Hepburn y la Bocca della Verità

Será porque estoy pensando ya en las vacaciones, por lo que hoy me ha venido a la cabeza esa maravillosa película del gran William Wyler, Roman Holiday.

Seguro que, aunque no hayas visto la película, has visto alguna vez la famosa escena de Audrey Hepburn y Gregory Peck paseando en vespa por las calles de Roma. Y seguro que, si las has visto te han entrado unas ganas inmensas de visitar la ciudad eterna, ¿a que sí?

Audrey Hepburn y Gregory Peck

Pero no era esa la escena en la que estaba pensando, sino en otra igualmente memorable, esa en la que Bradley (Gregory Peck) le gasta una broma a Anna (Audrey Hepburn) metiendo la mano en la Bocca della Verità y fingiendo que ésta se la arranca.

Se dice que esta escena no estaba en el guion de la película, sino que fue en realidad una broma que Gregory Peck le gastó a la actriz durante el rodaje. Pero al ver la reacción de Audrey Hepburn el director decidió incluir la anécdota en la película y, ¡qué gran acierto!

Y es que esta misteriosa máscara de mármol, de la que poco se sabe con certeza sobre su origen, su uso inicial y el porqué de los poderes que se le atribuyen, es una de las atracciones más curiosas de Roma. ¿Quién ha visitado alguna vez la ciudad y no se ha hecho esa típica foto con la mano dentro de la boca?

Lo único que parece estar claro es que la pieza data del siglo I, y se piensa que pudo ser una fuente, parte de un impluvium (una especie de piscina que los romanos ponían en sus casas para recoger el agua de la lluvia) o de una cloaca.

bocca-della-verita

Como seguramente ya sabes, dice la leyenda que si metes la mano en la Bocca della Verità y mientes, te quedas sin mano. Ahora bien, la historia que rodea a la efigie y a su capacidad para detectar mentiras es incierta, pues hay varias versiones.

Se dice que en la Antigüedad los sacerdotes ponían escorpiones dentro de la boca para descubrir a las mujeres adúlteras, y también que en la Edad Media se utilizó como una especie de tribunal en el que un verdugo situado tras ella cortaba con una espada la mano del acusado si se le consideraba culpable.

En varios textos antiguos se cuentan historias como la de Juliano el Apóstata, cuya mano fue retenida por la boca por haber engañado a una mujer, o la de maridos que la utilizaban para averiguar si sus mujeres les habían sido infieles.

Es famosa la de una emperatriz romana que logró engañar a la efigie con un ingenioso montaje. Cuando su marido le hizo meter la mano en la boca ella fingió desmayarse y su amante, que estaba allí presente, se acercó a recogerla. Entonces ella declaró que solamente había estado en los brazos de su marido y de aquel hombre que la acababa de socorrer y, como estaba diciendo la verdad, consiguió salvar la mano. Parece ser que aquel día al sacerdote se le debió olvidar poner los escorpiones.

Todas estas historias han ido alimentando el mito de la Bocca della Verità a lo largo de los siglos y convirtiéndola en un lugar legendario de la ciudad. Pero hoy en día ni escorpiones, ni verdugos con espadas ni nada por el estilo (yo misma no me pude resistir a comprobarlo la primera vez que fui a Roma ☺), lo que seguramente encontrarás si vas a verla es un montón de turistas metiendo la mano en la boca.

Y para finalizar me gustaría darte dos consejos:

El primero es que si nunca has estado en Roma, la tengas presente para alguna de tus próximas escapadas, porque de verdad que no te va a decepcionar. Además, puedes aprender algo de italiano durante tu estancia. Y si te haces una foto en la Bocca della Verità la puedes compartir con nosotros utilizando el hastag #InterlinkPorElMundo

El segundo es que si nunca has visto Vacaciones en Roma la veas una de estas noches de verano (por supuesto en versión original), porque tampoco te va a decepcionar.

Ah! y una última cosa, si conoces alguna otra leyenda, historia o anécdota sobre la Bocca della Verità, ¡nos encantaría que nos la contases!

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Autor: Isabel

Hola, mi nombre es Isabel y mi función en Interlink es la de supervisar y organizar la información que nos proporcionan las escuelas con las que trabajamos en diferentes países para ofrecer a nuestros clientes los mejores y más variados programas lingüísticos en el extranjero, lo que incluye también la visita a dichas escuelas para asegurarnos de la calidad tanto de las instalaciones como de la enseñanza. Además me encargo de los trabajos de community management. Durante muchos años trabajé en el sector de la arquitectura y la construcción, dedicando gran parte de mi tiempo libre a mis mayores aficiones que son el arte en todas sus manifestaciones (artes pláticas, arquitectura, literatura, cine, fotografía…), los idiomas y viajar. Tras licenciarme en historia del arte empecé a trabajar en Interlink, lo que de alguna forma me permite aplicar gran parte de estas aficiones al trabajo.

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